miércoles 25 de enero de 2012

Los descendientes, de Alexander Payne


Película de mediocre factura (incluyendo un par de planos de patética puesta en escena), tono gris y tibia generalidad. Jugando a ser malvado, podría decirse que es la versión deluxe de aquellas cosas que hacía Paco Martínez Soria con su personaje paleto arreglando familias desavenidas de la gran ciudad.