jueves, 20 de septiembre de 2012

Teléfilo

Antes de que las series "gordas" (queda apenas una semana para el estreno de la sexta temporada de Sheldon Cooper, quiero decir, Big bang theory) vuelvan de las vacaciones voy a hacer un somero repaso al perezoso panorama televisivo "tardoestival", incluyendo tres incorporaciones a la parrilla patria.

Este blog se está convirtiendo, y con sincero orgullo, en un registro informal del desarrollo profesional de mis amigos de la Ecam. Aquí tenemos de nuevo a nuestro apolíneo Luis Gamboa, que además de participar en los diálogos, se encarga de elaborar el argumento en Imperium. No he seguido la serie matriz, Hispania, pero no parece obstáculo alguno para entender lo que ocurre ahora con los mismos personajes, más o menos, en la propia Roma. Aunque el segundo capítulo es mejor que el primero, se sigue observando los mismos defectos que en este, la mayoría imputables al departamento de dirección.

Haciéndole el caldo gordo a la vocación nudista de la serie (es en esos momentos en los que uno da gracias al inventor del avance rápido), la imagen superior muestra en su lozano esplendor a la fermosa Bárbara Lennie en Isabel, el retrato biográfico de la reina de Castilla (interpretado por Michelle Jenner) que puso el mundo patas arriba promoviendo una de las más poderosas aventuras del ser humano; la conquista e imperio de América. Poco se le puede reprochar al primer capítulo, acaso, como en el caso de Imperium, una puesta en escena poco elaborada, un montaje que insinúa la capacidad ubicua de los personajes y el lenguaje, cuestión que da para interesantes debates. 

Cerrando el trío de estrenos nacionales, Estamos ocupados (me niego a reproducir la cochambre de título original) es una comedia de ¡cuarentaycinco minutos! de chiste zumbón, acaso rancio y escasa gracia a mayor gloria de una Maura acartonada. Parece colocarse a rebufo de series corales como La que se avecina pero de momento carece de personajes tan potentes como Antonio Recio (mayorista, no limpia pescado), por ejemplo. Estaría bien una telecomedia española que, por una vez, basara su chispa en el ingenio lingüístico y la puesta en escena y no en el coloquio vulgar.  

Durante los Juegos Olímpicos de Londres se pre-estrenó Go on, ahora ya en emisión regular. Matthew Perry (Chandler, eso no se lo quita nadie) reconfigura el fallido personaje de Mr. Sunshine en una comedia de visión agradable pero acaso prescindible.

No me detendré mucho en este insípido catálogo de clichés que es The new normal. Por una vez los americanos nos copian a nosotros y colocan la versión anglófona de Mauri y Fernando.

Terra novaFalling skies e incluso Walking dead: la crónica anticipada del fin del mundo tiene una versión más con Revolution. Nada nuevo bajo el sol apocalíptico.

Estadounidense a más no poder, es decir, atiborrada de todas esas convenciones patriótico-morales-sentimentales habituales de la industria de allá. De aire ochentero (por aquello de los misiles) y algo incoherente, en Last resort tenemos a un submarino en plan Caza del octubre rojo que, de momento, toma una isla (porque "la Navy" lo vale) no se sabe dónde para esconderse de su propia flota. Daré una oportunidad al segundo capítulo.

No hay comentarios: